Para Carlos Canturosas

Contra toda adversidad brilló la esperanza en aquel tiempo, el pueblo se volvió a unir para no ser vencido. Demandas, amenazas, injusticias, un alcalde y un gobernador en contra, todo eso fue superado por el hartazgo de la gente y su confianza en él. Llegó a la meta con el viento en contra, venció a la mar contracorriente, burló los pronósticos y alcanzó la victoria.

Eso hizo Carlos Canturosas, el hombre que le dio esperanza a Nuevo Laredo, que le dio el triunfo al PAN, que unió a un pueblo, que trajo el cambio y la alternancia, que sacó al PRI, que construyó una historia donde nos decía que todo es posible. Nos dio una visión diferente de gobernar; construyó, por primera vez, escuelas municipales; hizo de nuevo bibliotecas; regresó la inversión privada; escuchamos, por primera vez, “inversión histórica en obra pública” de la mano con “ni un solo peso de deuda nueva”; conocimos la “transparencia plus”; se crearon institutos; se vivió en paz; conquistó con su administración. Todo esto y mucho más en solo tres años y aun le alcanzó para irse en la cima, siendo querido, siendo un gran (el mejor) alcalde.




Por esto y más, desde esta humilde columna, le pido, encarecidamente, no como amigo sino como ciudadano, que vuelva Canturosas. Que vuelva a aparecer en la boleta electoral, que vuelva a ser nuestro candidato, que vuelva a dar la lucha. Que vuelva, porque a este jinete que hoy tenemos le quedó grande el caballo, los zapatos enormes y el presupuesto corto. Que vuelva, porque es, hoy por hoy, la única esperanza de que el pueblo vuelva a unirse, vuelva a vencer, y sacar este mal gobierno que, como entonces, hace mucho daño a Nuevo Laredo.

Es cierto, hoy no será igual que entonces, pues algunos que en aquel tiempo lo apoyaron hoy le darán la espalda, porque encontraron precio a su conciencia, pero muchos que entonces no votaron por él hoy si lo harán, y lo harán porque predicó con el ejemplo, ese que arrastra, ese que convence a propios y extraños. Por todo lo demás, Carlos, te prometo que será igual: Un gobernador nefasto y vengativo esperando que fracases, un alcalde tirano y traidor que no quiere soltar el presupuesto, y un montón de intereses mezquinos preocupados por si mismos y no por la ciudad, dispuestos todos a atacarte con todas sus fuerzas por la gran amenaza que representas a su pueril gobierno.

Carlos, ahora te escribo a ti, aunque sé que podría decírtelo en privado, pero esta es mi mejor herramienta para pedirte que escuches el clamor de muchos ciudadanos. Te lo pido objetivamente, eres la mejor esperanza para hacer frente a este gobierno que nos daña, que nos traiciona, que ha dejado la ciudad en pedazos. Han destruido lo que se construyó con mucho esfuerzo. Ya no se hacen las cosas por amor a Nuevo Laredo.

Carlos, solo basta escuchar a la gente para saber que te necesitamos como líder. Eres al que mas temen aquellos que, mediante tu esfuerzo, hoy ocupan la alcaldía. Hoy se jactan de haberte hecho claudicar, lo gritan a los cuatro vientos, pero tu y yo sabemos que para hacerte claudicar necesitan los tamaños que no tienen.

Perdón, Carlos, que lo haga de esta manera, pero debo decírtelo. No han sido pocas las personas que han comentado “nomas estamos esperando a que Carlos se lance para apoyarlo” o “que vuelva Canturosas porque este gobierno es un mugrero” o muchas cosas más. Y al final del día, lo sabes tu mejor que yo, no te dejaremos solo. Podrán inventar cosas, pero al final estaremos tras de ti para empujar con fuerza. La gente, tu pueblo, te espera, te llama.

Recuerdo demasiado a tu padre, prácticamente tengo tapizada mi oficina con sus fotos y recuerdos, y puedo imaginar lo orgulloso que está de ti, de lo que lograste. Fuiste su luz, y hoy te pido que seas nuevamente la nuestra. Te lo digo como un canturosista consumado, que nació creyendo que ese apellido era sinónimo de lucha y libertad. Pues recuerda aquella frase que reza: “los jóvenes pierden el ímpetu de volar cuando ven a los adultos arrastrarse”. Este es el momento de volver a volar.

Carlos, escribiste algo en tu página de Facebook en marzo del 2017, hoy quiero recordarlo esperando sirva de algo: “La medida máxima de un hombre no radica en la posición que toma en los tiempos de comodidad; sino en la posición que toma en los tiempos de adversidad, retos y controversia, es allí donde demuestra su verdadera entereza y grandeza. Nunca una noche ha vencido al amanecer y nunca un problema ha vencido a la esperanza…” y también escribiste: “Siempre estamos obligados a dar un round más”. Este es el momento histórico para dar ese round.

No soy nadie para pedirte nada y mucho menos de esta magnitud, pero no soy solo yo el que lo pide, sino muchos rostros, muchos nombres, muchas esperanzas. Hoy, como entonces, eres el líder que necesitamos. No sé qué decisión tomaras, cualquiera que sea, participar o no, lo entenderé y la aplaudiré, pero no quería dejar pasar esta oportunidad en la que muchos ojos, muchos rezos y muchas esperanzas están puestas en ti. Tal vez sea que te quiero mucho a ti y a tu familia, tal vez sea este terco afán Canturosista, pero Nuevo Laredo merece este intento, tu intento, el intento de todos.

“La libertad se conquista, no se implora”



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